¿Qué va en el contenedor amarillo?

El contenedor amarillo puede convertirse en un gran aliado en la guerra contra el plástico.

«Desplastificar» el mundo no es tarea fácil, pero estamos todos muy concienciados en que así debe ser.  El plástico como material nos ayuda muchísimo en nuestro día  a día y está en todas partes: aparatología médica, culinaria, ordenadores, etc…  Convivimos con él y sus derivados en multitud de objetos que pueblan nuestra vida cotidiana.

El problema que hemos generado con el plástico y que hace parecer que sea una plaga es el uso indebido: un material que dura cientos de años lo hemos aplicado a productos de un solo uso que además no hemos reciclado para que se ese producto se convierta en otra cosa. La economía circular persigue exactamente eso: reutilizar cada material tanto como se pueda.

¡Te regalamos una infografía para que cuelgues en la nevera!

¿Qué va en el contenedor amarillo? 

Es muy simple: el destino del plástico debe ser el contenedor amarillo, este es un primer paso indispensable en el camino hacia una existencia más sostenible.

El contenedor del plástico

Este tipo de contenedor al que  nos hemos acostumbrado a ver en nuestras calles apareció hace 20 años.

Se introdujo como una manera de sistematizar el procesado de los residuos en las ciudades. En el presente existe un total de un contenedor por cada 117 habitantes.

Su inclusión en el paisaje urbano junto a sus hermanos verde y azul (vidrio y papel) se produjo con la idea de separar para reciclar. Los desechos de los ciudadanos comenzaron a gestionarse por separado con la finalidad de su tratamiento.

Con el paso del tiempo, el reciclaje ha comenzado a arraigarse en nuestras costumbres. Ahora podemos afirmar que reciclar es un hábito instaurado en muchas familias de nuestro país.

España cuenta con una cifra de depósitos de residuos en el contenedor amarillo por encima de la media europea, pero en la práctica resultan números un tanto engañosos. Una cosa es la cantidad (en peso) de residuos dejados allí y otra muy distinta que el reciclaje sea realmente el adecuado a ese contenedor. Además, por otro lado, sucede que el tratamiento efectivo de estos residuos no llega a producirse.

¿Qué va en el contenedor amarillo?

Según la Directiva 2008/98/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de noviembre es obligación de los Estados miembros velar por la correcta separación de los residuos de sus ciudadanos. 2010 fue el año en que esta normativa comunitaria se traspuso al ordenamiento jurídico nacional. Por tanto, a partir de ese año, supuestamente, los desechos deberían empezar a depositarse y recogerse separadamente para (en palabras contenidas en la propia directiva) facilitar un tratamiento específico.

 Una forma simplificada y rápida de contestar la pregunta sería fijarse en el punto verde. En ocasiones, los tipos de residuos que se dejan en el contenedor amarillo pueden suscitar muchas dudas.

Que el contenedor amarillo es el contenedor donde se deposita el plástico es algo que más o menos todo el mundo tiene claro. Pero existen objetos que provocan confusión.

En realidad, en el contenedor amarillo únicamente tienen cabida algunos plásticos: los envases. Este concepto se refiere a los receptáculos utilizados para el transporte de diversos productos, alimentos, etc. Aunque están compuestos por diferentes materiales, todos tienen en común una mínima densidad y el hecho de que ocupan muy poco espacio.

Así, en la lista de desechos que van en el contenedor amarillo se incluyen los considerados envases ligeros, es decir, los envases y botellas de plástico, las latas y los bricks. De esta forma se tiran las botellas de agua, aceite y otras; las latas de refresco, cerveza o conservas; los bricks de zumo, leche, nata o caldos; los tapones de plástico; los envases y las tapas de los yogures; el papel de aluminio y el papel film que se usa para envolver; las bandejas blancas que portan alimentos en los supermercados; los botes de desodorante, tubos de dentífrico y los aerosoles.

Lo óptimo además es que para el contenedor amarillo utilices bolsas de plástico 100% recicladas y lo que es más importante, 100% reciclables y así no necesitaremos generar ni un gamo más de plástico, evitando que el que ya existe vaya a los campos y mares y acabe afectando a la fauna y flora y como no, a la salud de  los seres humanos.

¿Quieres saber qué va en cada contenedor de reciclaje?

¿Qué es lo que no va en el contenedor del plástico?

A pesar de que la mayoría de la población ha interiorizado la idea de que a los envases y embalajes plásticos les toca el color amarillo, muchas veces se sitúan allí objetos que no le corresponden.

La mayor confusión viene dada por la creencia de que todos los objetos fabricados en plástico que ya no vamos a utilizar tienen que tirarse en ese contenedor. Así, terminan allí juguetes, tupperwares y otros útiles de cocina; artículos para bebés, como biberones y chupetes, o vasos de consumiciones para llevar típicos de cafeterías.

Pero es cierto que en la propia legislación existen ejemplos específicos que pueden originar confusión. Por ejemplo, el hecho de que pueda tirarse al contenedor amarillo una maceta de plástico que sirva para transportar una planta desde el lugar de compra hasta la que será su ubicación permanente, pero no se admita una maceta (aunque sea de plástico) destinada a alojarla a lo largo de su vida.

Por otro lado, hay que tener claro que la inclusión entre los residuos aceptados de algunos no aptos para su tratamiento ocasiona una ralentización en el procesado. Ocurre, por ejemplo, con los envases que en el momento de depositarse en el contenedor todavía contienen restos de alimentos. También sucede con algunos que, aun pudiendo considerarse envases y estando técnicamente aceptados, presentan un tamaño demasiado pequeño para ser tratados con eficacia por el actual procedimiento de separación y clasificación, como sucede con los envoltorios de caramelos.

 

Buscar información sobre el contenedor amarillo

Si cuando te dispones a depositar la basura de tu casa y al encontrarte frente a los contenedores de tu calle te

preguntas: «¿dónde tiro esto?», lo más aconsejable es que busques a alguien que pueda informarte.

Solicita a tu ayuntamiento instrucciones precisas sobre cómo reciclar la basura en tu ciudad. Pregunta todas las dudas que te surjan. Solicita listados específicos de los materiales correspondientes a cada contenedor; consulta la legislación.

Dejar atrás el plástico por completo en estos momentos es una utopía, pero podemos llevar a cabo distintas acciones para minimizar su presencia y efectos. Empieza informándote. La educación ambiental es importante. Utiliza el contenedor amarillo y sustituye productos de uso cotidiano por otros equivalentes que sean sostenibles. En Relevo creemos que el cambio es posible. ¿Te unes?

 

 

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